ROL DE PAGO ¿MODA, NECESIDAD O EVOLUCIÓN?

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De un tiempo a esta parte, se ha comenzado a ver en las redes sociales una creciente tendencia hacia la profesionalización de la figura del Director de Juego. Cada vez son más los aficionados que deciden dar un paso adelante y tratar de monetizar su afición. Ya sean partidas online, en mesa, a domicilio o en un local fijo, el único factor común es la prestación de un servicio de pago.
Y, como no puede ser de otra manera, ha saltado la polémica entre aquellos que ven esta tendencia como una prostitución del espíritu social del hobby, los que se ríen porque jamás pagarían por una partida, y los que aceptan la vertiente económica del mismo.
En este artículo pretendo dar una serie de argumentos sobre el porqué de esta situación.

1. EL COVID-19
Sería absurdo negar a estas alturas que la pandemia global del 2020 ha tenido una serie de efectos devastadores sobre la población. A los cambios drásticos en nuestro modo de vida hay que unir los recortes económicos que han afectado a muchísima gente, y la incerteza respecto al futuro. Ante tal panorama, es normal que todos nos planteemos que somos capaces de monetizar. Que se nos da bien, y que somos capaces de hacer desde casa. Y enseguida aparece el rol.

 


2. LA INVERSIÓN PREVIA.

Como en cualquier negocio, conviene tener claro los costes y los beneficios. Respecto a los primeros, pocos roleros conozco que no tengan auténticas bibliotecas llenas de tomos y tomos de material. Libros de reglas, expansiones, pantallas, libros de campaña, ayudas de juego que no sólo han leído sino estudiado, debatido y, a veces, mejorado… Eso sin contar con figuras y escenografía en las que hay invertidas centenares de horas. Imaginad por un momento que alguien quisiera dedicarse a esto desde cero. Sería tan ridículo como si yo pretendiera mañana salir a dar conciertos porque resulta que se me da bien el Sing Star.
En cuanto a los beneficios, creo que aquí la cosa esta mas en el aire. Al fin y al cabo, como en todo negocio incipiente, no existe una regulación. Pero creo que al final, como en todo mercado, la oferta y la demanda establecerán un precio adecuado.

3. LA CLIENTELIZACIÓN.

Uno de los mayores argumentos en contra de la profesionalización de la dirección de juego es la clientelización del medio. Es decir, la creación de un estrato dentro de la mesa, donde existe un cliente que quiere un servicio y un trabajador que lo presta. Y que, como tal, el cliente “tendrá derecho a exigir una gran partida”. Evidentemente, eso es indiscutible. Cuando yo contrato un servicio quiero que sea profesional y de calidad. Pero es que de eso va todo esto. Si el director de juego se considera profesional, es porque sabe que puede realizar ese servicio de forma adecuada. Si no, mas le vale no meterse en este jardín y seguir jugando con sus amigos. El resto de los dilemas respecto al estrato en la mesa, como el comportamiento de los jugadores y demás, se resuelven antes de la partida. Pagar un servicio no significa que el máster no pueda parar la partida si estas fastidiando la experiencia al resto de jugadores. Cuando yo contrato un escape room, sé que no debo dar patadas a la puerta, aunque es lo que haría en una situación real, porque tengo urbanidad y porque he pagado por disfrutar de un juego. Pues aquí igual.

4. EL TARGET.

Llegamos pues al punto fundamental, y el centro del debate. ¿Pagaría yo por una partida de rol? Pues con treinta años de dirección a mis espaldas, no. Igual que un electricista no pagaría por arreglar un enchufe de su casa. Pero es que yo no soy el objetivo. De hecho, nosotros no somos el objetivo. Nos publicitamos en cuentas roleras, seguimos a otros roleros en redes sociales, e interactuamos con gente que sabe tanto o más que nosotros. Es como poner anuncios para dar clases particulares de física en la facultad de ingeniería.
El objetivo es toda esa gente que quiere probar, pero no puede porque no tiene con quien. O los que no se atreven, o no pueden, o no quieren, realizar todo ese ingente esfuerzo previo del que hablaba antes. Gente que quiere, simplemente, pasar un buen rato. Conozco a gente que pagaría dinero por jugar a rol. Quizá no a menudo, pero si lo suficiente como para que un buen director de juego se gane un sobresueldo.

5. EL SHOW BUSINESS

Se ha criticado la falta de frescura y la búsqueda del like, sobre todo en partidas online. Evidentemente, en la búsqueda de potenciales clientes, se produce una mimetización del modelo de éxito, o de la moda del momento. En este caso, de un tiempo a esta parte, no paran de proliferar clones de los americanos de Crítical Role que tratan de adaptar el estilo y que, en ocasiones, se nota que juegan más de cara a la galería. No seré yo quien critique esto. Al fin y al cabo, hablamos de modelos de negocio. Y yo, al no ser su público potencial, me resisto a valorar el éxito de su iniciativa, pero está claro que, si tu objetivo es darte a conocer, conviene llegar a cuanta más gente mejor.

Así que, para concluir, creo que cobrar por dirigir me parece algo muy digno, aunque no al alcance del primero que se haya comprado un manual y dirija desde hace cuatro o cinco años a su grupo de amiguetes. Y creo que, como en todo negocio incipiente, se producirá un boom de gente dispuesta a ello, seguido por una guerra de precios que terminará en:

a) Un cierre masivo de aquellos que descubran que no hay demasiado pastel, y ellos son los ratoncillos de la fiesta.

b) Un cierre masivo cuando los grandes del sector descubran que sí hay pastel, y decidan ponerse las pilas y llamar al exterminador.

Y vosotros, que pensáis. ¿Creéis que ha llegado la tormenta perfecta para profesionalizar el rol, o que esto es una moda y seguiremos como hasta ahora?

Ariem K.

 

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2 comentarios en “ROL DE PAGO ¿MODA, NECESIDAD O EVOLUCIÓN?

  1. Bueno, un tema que como el Guadiana o las películas de zombis aparece y desaparece sin mucha trascendencia más que para unos pocos.
    Me inclino más por la primera opción, hay mucha gente que dirige solo por diversión, con lo cual no hay clientela objetiva, quien más quien menos tiene quien le dirija.
    Respeto a quien quiera cobrar, pero vamos, ya puede ser la partida más épica de mis 30 años en el mundillo

  2. Gracias por el comentario. Siento la tardanza al contestar. Verano, ya sabes…
    Estoy de acuerdo en que probablemente tu y yo no seriamos el target adecuado, pero creo firmemente que existe un nicho de mercado (minúsculo si quieres) para quien pagar una pequeña cantidad compense la necesidad de estudiarse mecanicas y trasfondos, o tener que meterse en jornadas a jugar con desconocidos. Gente que, simplemente, quiere probar en una ambiente seguro, rodeado de sus amigos.
    ¿Respecto a si la partida ha de ser buena? ¡Por supuesto! Mejor que buena. Ha de ser profesional. Y si no vales, no te metas en ese ruedo. Hay un montón de habilidades que dominar, y no todos las controlan, pero de eso se encarga el propio mercado. Si el producto que me ofreces es una mierda, no te contrataré mas. Si es bueno, todo irá bien.
    En definitiva, creo que puede que no sea un negocio para acabar nadando en dinero a lo tio Gilito, pero al menos es algo muy lícito que vale la pena explorar.

    Un saludo.

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