Recientemente adquirí una consola china a través de AliExpress. Dado mi interés por los juegos de épocas pasadas, de Megadrive o Super Nintendo sobre todo, YouTube empezó a recomendarme vídeos de consolas chinas, así que empecé a mirarlos.
La verdad es que sobre el papel todo es muy bonito. Muchas de ellas incluso traen los juegos instalados; miles de juegos. Yo tengo bastantes portátiles, como la Nintendo 3DS, la PSVita o la Nintendo Switch, pero claro, hay sitios donde no puedes llevarlas porque hay riesgos de rotura o de que se mojen. Algo que puede pasar fácilmente en una piscina, en la playa o un cumple de pequeñajos. Así que estás consolas que valen entre 10€ y 50€ las vi como una buena opción. Las hay más caras y de mayor calidad claro, pero la cuestión es que si se rompe pues no suponga una gran pérdida.
Tras mucho pensarlo, me animé a pedirla. Me costó nada más que 17€. Aquí va mi experiencia.
Empezamos por la caja. La consola venía en una caja muy similar a la de un teléfono móvil. Mejor que la de algunos móviles, diría.
Este modelo ofrece la posibilidad de poder conectarse a una TV utilizando un cable componentes que estaba incluido. En su interior venía además una funda para la consola.
El puerto de carga es nuestro viejo archienemigo, el Micro USB. Esto tiene a favor que que es muy fácil encontrar un cargador en cualquier tienda, pero tiene en contra que es muy fácil que pueda romperse.
Lo que más me preocupó siempre de estás consolas es el «feeling» de los botones. Aunque distan mucho de ser parecidos a los mandos de consola, se dejan usar sin complicaciones.
Eso sí, estoy hablando de los botones del frontal. La consola trae dos botones en la parte superior a modo de L y R que son difíciles de encontrar y pulsar. Menos mal que en mi caso hay muy pocos juegos que lo usan.
Esta consola trae juegos de Arcade, Megadrive, Game Gear, Máster System, Nes y Gameboy.
Nada más con partidas de 5 minutos probando los juegos que incluye tienes para horas y horas.
Así que vayamos al veredicto:
– Lo bueno: Por 17€ tienes una consola retro portátil para poder recordar viejos tiempos. Diversión directa y sin complicaciones.
– Lo malo: Los modelos baratos suelen venir, como mucho, con juegos de Megadrive, lo cual te deja con la miel en los labios, pues con más juegos Arcade y de SNES sería perfecta; pero claro ¿te vas a llevar a una playa una máquina de 150€ para que pueda morir en medio segundo? Otro aspecto negativo es su poca fiabilidad. Mi cuñado pidió otra como la mía y le duró una semana. Después ya no volvió a arrancar.
Resumiendo: Estos modelos baratos pueden no salir bien parados pero por lo que cuestan, son perfectas para viajes al extranjero, ir al playa o piscina, o culturizar al chavalín de turno para que sepa que no todo es Fortnite y Minecraft, sin que te duela que se rompa.
Soy Sergio, administrador de OcioFrik y Community Manager con experiencia en diseño y marketing digital en el sector de la automoción. Me apasiona todo lo relacionado con el ocio friki, especialmente los juegos de mesa, el cine de los 80 y 90, y las series que merecen ser descubiertas.
En OcioFrik comparto mi visión sobre el mundo de los juegos de mesa: reseñas, novedades, estrategias y experiencias personales, con el objetivo de crear una comunidad activa y apasionada. También gestiono mi propia empresa de marketing digital, ayudando a marcas a conectar con sus audiencias a través de contenido creativo y campañas estratégicas.
Papá de dos preciosas Meeples, intento transmitir a mis hijas el amor por los hobbies que a mí me fascinan, desde juegos de mesa hasta cine y series. Entre mis hobbies extra se encuentran las artes marciales y el cine de Kung Fu, que me inspiran disciplina, creatividad y diversión.